lunes, 23 de septiembre de 2013

SOÑANDO

Resulta a veces llamativo
el modo en que solés venir de visita.
Te presentás por las noches,
cuando, desprevenida, me atrapás.
Como si supieras que aún habitas en mi alma.
Me buscás, te encuentro,
me contás tu historia, me fundo en tus besos.

¿Por qué te vuelvo a encontrar ahora?
¿Acaso te llame y no quiero admitirlo?
Supongo que es mi culpa en parte.
Nunca te di el destierro apropiado en mi corazón.
Quise guardarte conmigo por siempre.

No quiero caer en la tentación de tus labios la próxima vez que te cruce,
no ya en sueños, no ya en premoniciones.

Es inevitable sentir una conexión con tu sentir.
Es inevitable presumir que descifro tus humores con el aroma que me trae el viento.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario