viernes, 18 de julio de 2014

FANTASMA

Aquí me echo de espaldas
frente a lo inmenso 
de todo lo que existe.

Te imaginé,
te deseé,
te nombré,
te invoqué.

Siempre estuviste allí.
Aunque muerto,
mi espada rasgará
un futuro para vos.

Vení esta noche.
Besame.
Nos vemos, como siempre,
en mis sueños.

DECIR NO

Él toca la puerta,
ella se asoma.
Altanera y terca,
corre la cara,
tensa los brazos,
aprieta los muslos.
Él se acerca sediento,
roza sus debilidades.
Se resiste, retrocede.
No para de contarle
trivialidades absurdas,
excusas burdas.
El sudor del viaje,
ella lo había sentido:
en su cuello,
desprendiéndose de toda su piel.
La embriagaba, la confundía.
Se sentía mareada.
Ella emanaba ese perfume,
el mismo que usa hace años.
Lo enloquecía
esa fragancia mezclada
con la de su piel.
Estaban jugados,
todos sabían eso.
Pero, así y todo,
ella ignoraba,
él también.
Sus jugadas,
tan lanzadas,
tan justas.
Sin embargo,
tenía que fingir
cierta frivolidad,
tomar cierta distancia,
juguetear con algo
en su boca.
Tensar un hilo entre
sus miradas,
luchar para ver quien cae primero.
Inmersos en ese aura,
se violentan,
apartan una silla,
rompen un vaso.
Fingía pelar una cebolla
y lagrimeaba,
para no ponerse en evidencia,
para no mostrarle
su mueca de placer.
El calor es insoportable,
Se arrinconan,
se devoran.
Se arrancan la piel.
Sudan, sudan, sudan.
Ese sudor irresistible,
pero mortal.

miércoles, 16 de julio de 2014

lunes, 14 de julio de 2014

CALMA

Oscurece.
Alguien se asoma desde el otro lado.
Alguien te mira.
Alguien te vigila.

La tensión más fantasmática
vivenciada sin tiempo.
Quizás, condena.
Quizás, sueño.
Quizás, salida.
Quizás, muerte.

Quizás hoy vengas con tu vestido floreado,
abras la puerta
y te preguntes para qué lado remar,
quizás no te diste cuenta:
todo ese espejismo frente a tus ojos.

Los abres,
no hay nada,
tu cuerpo flota a la deriva
sobre el agua salada.

Quieres incorporarte,
pero no tienes aire.
Sin embargo,
yaciendo sobre tu espalda
la corriente puede llevarte
y tu cara se vuelve al sol,
a las nubes
y al trueno.

Te invade el cansancio
y tus ojos se cierran.
Cuidado con las aves de rapiña.
Cuidado con creer
que las horas,
en tanto tales,
tienen algún tipo de sentido.

Vas a encallar un día en la playa.
Ocurriría la magia: 
ya eres un grano de arena.

domingo, 13 de julio de 2014

PECAS

Aún tengo fe en volver a ver tu nariz pecosa un día, cercano o lejano. El tiempo contigo se volvió un factor irrelevante: diez años, al menos, no cambiaron nada que nos sea esencial. Supongo que imaginarte a bordo de tu aventura, con aquella remera color verde, mascando un caramelo de manzana, hace que pueda perdonarme la espera, hace que pueda justificar excursos. Pero no hay que confundir: la dignidad no es un excurso, las sonrisas al viento no son horas perdidas. Sólo me vuelvo y me transformo, me reinvento tanto como imagino que esas pecas se esparcen sobre tus mejillas curtidas de sol. Estamos vivos, señor navegante. Continuaremos siendo y dejando de ser; lo amo tanto cuando pierde el miedo de naufragar entre sus sueños.

viernes, 11 de julio de 2014

ENVIDIA

Mil veces me golpeo el pecho con orgullo,
mil veces soy un ser capaz de percibir sus privilegios.
¿Por qué las envidias? ¿De qué índole son?
He llegado a la conclusión, de que las envidias son de amor.
Uno puede estar solo, bajo la lluvia, inmutable, erguido, incondicional. Pero al momento de sentirse invadido por la soledad más radical,es entonces cuando esta vida privilegiada no nos significa nada.
¿Podremos ser estrategas de la evasión de la angustia?
¿Podemos simplemente distraernos por una vida completa?
A veces no sé si ando detrás de algo distinto o si mi habitué de Narciso, finalmente, se lo está tragando todo. La sencillez de algunos seres me impacienta; la complejidad de otros, me abruma. 
Creo que deberíamos dejar las cosas al azar onírico, al menos a veces. Hay noches en que me acuesto para tener ese sueño, y luego lo tengo. Hay otras siestas ordenadoras. Incluso me dicen cómo debo rendir mis exámenes. El mismísimo Freud me dio cátedra sobre la primera tópica. Y siempre fui yo allí. Claro, esto ya es viejo: Je est autre.