domingo, 29 de diciembre de 2013

SUSPENSIÓN



Es que tal vez
estos nudos eran tuyos,
es que tal vez
desataba y ataba
como quien no quiere la cosa,
como quien sigue adelante
pero con una oculta esperanza dentro.

En sueños y en mi taza de café,
es tu voz, son tus ojos.
Eras y eres.
Aunque seas otro.
Aunque tu piel se ponga triste.
Aunque las horas marchiten tu pelo.

Sólo fue suficiente tu fragancia
y tiritaron mis rodillas.

jueves, 12 de diciembre de 2013

CERCANÍA

Abro la puerta. Subo la escalera.
El cielo, entonces me calmo.
Bajo, regreso a mi lecho.
Impasible otra vez.
Alejate unos pasos, por favor.
No me andes buscando
porque yo te busco todos los días
en mi taza del desayuno
y en las grietas de las baldosas.
Y, creeme, te encuentro.
Estás ahí como si nada,
como si no me estuvieras invadiendo,
como si no dejara que me inundes
cada pequeño intersticio entre lo que soy
y lo que no.

De repente quiero cambiar esta interfaz
tan fetichista que tengo con las cosas,
desnudarme un poco
o del todo
y mirarme
y sentir que hay una belleza oculta y nueva para mí
que no aguarda
pero que puedo disfrutar hoy.

domingo, 1 de diciembre de 2013

DISTANCIA

Me acabo de dar cuenta
el motivo de mi falta de olvido
es la expectación distante,
los kilómetros.
Nunca fue el arrebato
ni el conflicto
ni el rechazo
ni la disputa
tal vez un poco,
fueron parte de cada historia
pero los finales
tenían tres puntos suspensivos.
"¿Te gusta poner puntos suspensivos, eh?"
Su observación retorna
ahora
aquí
erizándome la piel.
¿Cómo no me había dado cuenta?

Creo que es hora de permitir que las cosas se desgarren de una vez por todas.
Es preciso un poco de sangre, para que haya cicatrices.