Me acabo de dar cuenta
el motivo de mi falta de olvido
es la expectación distante,
los kilómetros.
Nunca fue el arrebato
ni el conflicto
ni el rechazo
ni la disputa
tal vez un poco,
fueron parte de cada historia
pero los finales
tenían tres puntos suspensivos.
"¿Te gusta poner puntos suspensivos, eh?"
Su observación retorna
ahora
aquí
erizándome la piel.
¿Cómo no me había dado cuenta?
Creo que es hora de permitir que las cosas se desgarren de una vez por todas.
Es preciso un poco de sangre, para que haya cicatrices.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario