domingo, 6 de octubre de 2013

SOLEDAD

La vida bajo el sol
y bajo lluvias ácidas.
Bajo un manto de vínculos.
Mi inocencia trasgredida.
Mi confianza ultrajada.
Mis pasos cuento,
como si de ellos pudiera dudar.
Es que aquí, en casa,
no soy yo quien tiene el timón.
Es que afuera, el lobo sigue mi rastro.
Y ese extraño capitán,
paranoico y traidor,
ya recibió una paga por mis vísceras,
por el precio de todas las penas.

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