domingo, 15 de noviembre de 2015

ALIQUIS

Ser un colchón
Ser un abrigo
Ser una palabra suave
Dar, dejar ir.

¿Por qué nadie se queda?

¿Quién?
¿Cuándo?
¿Adónde?

¿Acaso es preciso ser un genio maligno?
Engañar, someter, embaucar.
Y así, gobernar.
Me aburriría.

Es una tentación grande:
cerrar los brazos sobre mí misma,
cerrar los ojos
y dejarme.

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