¿Jugar a vengarme o a ser dulce?
Jugar a la huida no es la cuestión aquí.
No concibo el escape,
no concibo podarme las cicatrices.
Deambulo sonámbula entre los días
y los meses.
Quizás a veces despierto,
unos cinco minutos,
y me vuelvo a dormir.
No quisiera embarrarme,
no quisiera tener que secarme al sol.
Pero, ¿y si canto?
Una huella se derrite entre las horas,
entre la cantidad de pasos
hasta otros pies,
en la cantidad de palabras
hasta otro corazón.
Y hasta otra miel,
y hasta otra aspereza.
El clima delicado de mi alma me apresura.
¿Será que me falta paz?
¿Será que no tengo amor?
Muchas lunas se suceden
y en ellas pienso en mi amor seco.
Seco de horrores,
seco de heridas,
seco de lágrimas que no pude llorar.
Seco y gastado.
Un poco viejo.
Un poco usado.
La traición como un tatuaje,
el abandono la constante,
el desprecio: el puñal.
Todo eso, todo eso.
Me enciendo tenue, despacio, tímida.
Me pierdo sin certezas
en tu firmamento.
¿Dónde habrá alguien que me abrace?
Jugar a la huida no es la cuestión aquí.
No concibo el escape,
no concibo podarme las cicatrices.
Deambulo sonámbula entre los días
y los meses.
Quizás a veces despierto,
unos cinco minutos,
y me vuelvo a dormir.
No quisiera embarrarme,
no quisiera tener que secarme al sol.
Pero, ¿y si canto?
Una huella se derrite entre las horas,
entre la cantidad de pasos
hasta otros pies,
en la cantidad de palabras
hasta otro corazón.
Y hasta otra miel,
y hasta otra aspereza.
El clima delicado de mi alma me apresura.
¿Será que me falta paz?
¿Será que no tengo amor?
Muchas lunas se suceden
y en ellas pienso en mi amor seco.
Seco de horrores,
seco de heridas,
seco de lágrimas que no pude llorar.
Seco y gastado.
Un poco viejo.
Un poco usado.
La traición como un tatuaje,
el abandono la constante,
el desprecio: el puñal.
Todo eso, todo eso.
Me enciendo tenue, despacio, tímida.
Me pierdo sin certezas
en tu firmamento.
¿Dónde habrá alguien que me abrace?
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