Viste tantos cabellos, tantas caras,
Tantos besos, tantas lágrimas.
Pero en realidad,
La única alma de diamante
No estaba allí
Ni allá,
Ni por aquí.
Era tuya.
No te preocupes.
No se te va a marchitar.
Tantos besos, tantas lágrimas.
Pero en realidad,
La única alma de diamante
No estaba allí
Ni allá,
Ni por aquí.
Era tuya.
No te preocupes.
No se te va a marchitar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario