sábado, 27 de diciembre de 2014

SUBIBAJA

El sabor de la miel se torna levemente amargo. Y luego es tempestad. La insuficiencia de las opciones es una percepción inminente, infranqueable. Camino para calmarme de mis pesadillas y de su indiferencia. Si acaso supiera que guardo fe aún.
Nada parece tener sentido últimamente. Las cosas son porque sí, sin demasiados cuestionamientos.
La disciplina suele ser una vía tranquilizadora, mas precisa de más fortaleza para seguir esta tremenda cuesta arriba. La soledad es lo que se vuelve cada vez más inminente. El pensamiento es el único pan en tales situaciones. Una lágrima rueda impaciente por mi mejilla. Incomprensible lágrima, no tienes respuestas y no tienes brazos. Subo y bajo entre los eslabones de Escorpio. El mortal veneno está cerca y lo temo. El dulce cuchillo de tu miedo. La adrenalina manda, el cerebro obedece. ¿Cómo rebelarse ante la más franca animalidad?

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