Hay días en que me creo incapaz de amar.
Como si fuera una cuestión de capacidades,
literalmente.
Como si tuviera una deficiencia,
una imposibilidad,
una cruz en la frente.
Hay días en que me siento fría,
por dentro y por fuera.
Como si fuera una cuestión de temperatura,
literalmente.
Como si tuviera una deficiencia,
una imposibilidad,
una cruz en la frente.
Los oráculos son filosos,
las certezas destruyen el deseo.
Sin deseo me dejan las verdades frígidas,
me llevan
hacia el abismo de la cascada.
Y si no hubiera cascada,
¿habría el abismo?
Hay días en que creo que mis creencias más arraigadas,
son eminentemente falsas.
Y no sólo eso:
su falsedad se vuelve
una advertencia
y un respiro.
Una perspectiva celeste
entre agujas de tejer.
En los potenciales falsos,
es allí donde fluye con libertad
mi ser.
Entonces el desamor y el frío desaparecen.
Como si fuera una cuestión de capacidades,
literalmente.
Como si tuviera una deficiencia,
una imposibilidad,
una cruz en la frente.
Hay días en que me siento fría,
por dentro y por fuera.
Como si fuera una cuestión de temperatura,
literalmente.
Como si tuviera una deficiencia,
una imposibilidad,
una cruz en la frente.
Los oráculos son filosos,
las certezas destruyen el deseo.
Sin deseo me dejan las verdades frígidas,
me llevan
hacia el abismo de la cascada.
Y si no hubiera cascada,
¿habría el abismo?
Hay días en que creo que mis creencias más arraigadas,
son eminentemente falsas.
Y no sólo eso:
su falsedad se vuelve
una advertencia
y un respiro.
Una perspectiva celeste
entre agujas de tejer.
En los potenciales falsos,
es allí donde fluye con libertad
mi ser.
Entonces el desamor y el frío desaparecen.
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