domingo, 26 de junio de 2016

ESTACION TREINTA Y DOS

La ficción demostró
su carácter productivo.
Lo producidó floreció
y redundó de primaveras.
El destino de las flores
olvidadas en el colectivo:
decorar un tumba.
Lo corrí, lo alcancé.
Tomé el ramo,
lo abracé,
lo dejé en la puerta.

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