La ficción demostró
su carácter productivo.
Lo producidó floreció
y redundó de primaveras.
El destino de las flores
olvidadas en el colectivo:
decorar un tumba.
Lo corrí, lo alcancé.
Tomé el ramo,
lo abracé,
lo dejé en la puerta.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario