Surcos indelebles,
quisiera disolverlos en aguarrás.
El alma se vuelve óleo,
los pies son pinceles.
Recorro los surcos,
los beso,
los fornico
y luego los maldigo.
La dimensión excremental
transmuta en licores.
Ayunan los sentidos,
inerme entre las sombras.
Algo se rompió,
se resbaló desde las alturas.
Junto los fragmentos,
los examino
y los echo en la olla.
El producto fundido,
maloliente,
se cae por mis ríos.
Me embriagan los vapores tóxicos,
me queman los metales
al rojo vivo.
Mi sangre se evapora,
mis visceras tiemblan.
Me disuelvo entre imágenes que recortan
una fenomenología muerta.
La fractura se vuelve vómito.
El vómito se vuelve óleo.
El óleo se vuelve sangre.
Sangre,
colapsada en el asfalto.
quisiera disolverlos en aguarrás.
El alma se vuelve óleo,
los pies son pinceles.
Recorro los surcos,
los beso,
los fornico
y luego los maldigo.
La dimensión excremental
transmuta en licores.
Ayunan los sentidos,
inerme entre las sombras.
Algo se rompió,
se resbaló desde las alturas.
Junto los fragmentos,
los examino
y los echo en la olla.
El producto fundido,
maloliente,
se cae por mis ríos.
Me embriagan los vapores tóxicos,
me queman los metales
al rojo vivo.
Mi sangre se evapora,
mis visceras tiemblan.
Me disuelvo entre imágenes que recortan
una fenomenología muerta.
La fractura se vuelve vómito.
El vómito se vuelve óleo.
El óleo se vuelve sangre.
Sangre,
colapsada en el asfalto.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario