Me duele.
Me duele el estómago.
Es el dolor del hambre,
es el dolor del amor,
es el dolor de la vida.
Ya no los distingo.
Dolés como el infierno,
pero en tus brazos encuentro sosiego.
Un estruendo me parte al medio
y me deja tirada en la cama.
Sos cruel, imperativa, caprichosa.
Me castigás donde más me duele.
Te siento vibrando hasta los huesos.
Me calcina la existencia tu presencia.
Te abandono, luego te busco.
Me desentiendo de vos,
luego soy esclava.
Vacía.
Evanescente.
Los fluidos me abandonan,
se escurren entre mis sábanas.
Dejo atrás un pesado ropaje.
Vomito el ser.
Me duele.
Me duele el estómago.
Es el dolor de un mal presagio,
de un amor traidor.
Es el dolor de la indiferencia,
del abandono,
de la falta de brazos cálidos.
Me asedia de noche
el abrazo de la muerte.
Despierto con mis propias uñas
clavadas en mí.
Padezco insomnio.
Y si el dios hypnos me seduce,
no logro despertar por meses.
Sin comer.
Sin dormir.
Sin soñar.
Sin vivir.
Me duele.
Me duele el estómago.
Te abandono, luego te busco.
Me desentiendo de vos,
luego soy esclava.
Vacía.
Evanescente.
Los fluidos me abandonan,
se escurren entre mis sábanas.
Dejo atrás un pesado ropaje.
Vomito el ser.
Me duele.
Me duele el estómago.
Es el dolor de un mal presagio,
de un amor traidor.
Es el dolor de la indiferencia,
del abandono,
de la falta de brazos cálidos.
Me asedia de noche
el abrazo de la muerte.
Despierto con mis propias uñas
clavadas en mí.
Padezco insomnio.
Y si el dios hypnos me seduce,
no logro despertar por meses.
Sin comer.
Sin dormir.
Sin soñar.
Sin vivir.
Me duele.
Me duele el estómago.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario