Érase una vez..
Solía soñarte todas las noches.
Amanecía con ansiedad de vivir.
Levantarse, vestirse, tomar las cosas y partir
hacia una suerte de travesía, que no era tal.
Tararearte canciones desde una ventana en un inglés que yo inventaba, en un español harto desconocido, entre el sonrojo y los empujones.
Solía soñarte todas las noches.
Amanecía con ansiedad de vivir.
Levantarse, vestirse, tomar las cosas y partir
hacia una suerte de travesía, que no era tal.
Tararearte canciones desde una ventana en un inglés que yo inventaba, en un español harto desconocido, entre el sonrojo y los empujones.
Érase una vez...
Observarte desde una esquina, convidarte un confite, un caramelo verde, decir "hola":
momentos deliciosos de mi existencia.
Ni hablar del espiarte,
deducir tus días de las facciones de tu rostro.
Conocerte a través de un lenguaje sin palabras, escrito en tus ojos.
Observarte desde una esquina, convidarte un confite, un caramelo verde, decir "hola":
momentos deliciosos de mi existencia.
Ni hablar del espiarte,
deducir tus días de las facciones de tu rostro.
Conocerte a través de un lenguaje sin palabras, escrito en tus ojos.
Hoy te veo brillante y cálido, con algunas marcas en tu frente,
con algunas cicatrices sobre la espalda.
La gente dice que eres otro.
Yo no lo creo.
Siempre fuiste otro.
Sólo tuviste la osadía de seguir siendo sin restricciones.
con algunas cicatrices sobre la espalda.
La gente dice que eres otro.
Yo no lo creo.
Siempre fuiste otro.
Sólo tuviste la osadía de seguir siendo sin restricciones.
Miro tus ojos y aún veo la misma congoja, pero es distinto:
te encargaste de pintar un paisaje sobre cada lágrima.
No retrocediste jamás.
Siento que nada puede detenerte...
te encargaste de pintar un paisaje sobre cada lágrima.
No retrocediste jamás.
Siento que nada puede detenerte...
Nadie apostaba un centavo en tu favor.
Pobres almas que nunca supieron cómo abrazarte.
Aún yo no lo supe.
Sólo te supe diferente desde la primer sonrisa.
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