Tu blanca belleza se derrite entre las sinuosidades de las horas que ya fueron.
Contemplo tu blanco abdomen bajo la luz de mi ventana.
Te oprimo contra mí.
Me besaste y fuiste.
Aún me queda tu blancura, grabada a fuego en mi existir.
Contemplo tu blanco abdomen bajo la luz de mi ventana.
Te oprimo contra mí.
Me besaste y fuiste.
Aún me queda tu blancura, grabada a fuego en mi existir.
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